Siempre preparad@

Queremos facilitarte la vida, porque tienes poco tiempo, porque no te gusta cocinar... por el motivo que sea, ten siempre en el congelador las recetas de Rous como si tu mism@ hubieses cocinado, con la seguridad aportada por la normativa en la manipulación de alimentos. 

Se dice que las croquetas congeladas son de mala calidad, pero ésto es porque se confunde el congelado con ultracongelado. Existen en el mercado muchas marcas de ultracongelados con una composición donde ni siquiera usan leche, o incluso las croquetas de jamón no llevan ni jamón. En Rous&Co seguimos la receta artesanal de toda la vida, lo que da como resultado una croqueta realmente deliciosa, y lo mismo ocurre con los calamares rebozados, los tigres, bolas de pollo (sólo las encontrarás en nuestro establecimiento, son únicas), etc.

Para las croquetas preparamos la bechamel con la receta tradicional utilizando los ingredientes básicos para su preparación: leche, harina, aceite, mantequilla y cebolla. Rous lo hace con mucha paciencia para que la masa tenga su punto correcto y después sigue todo el proceso clásico hasta que finalmente se congelan. Ya estan listas para ir directas a tu casa.

Sólo tienes que llamarnos o venir a vernos.

¿Sabes qué es el glutamato?

Un aditivo muy utilizado en los ultracongelados, cuya función es la de convertir el alimento en un producto con mas sabor, es un potenciador que engaña a nuestro paladar.

Hace unos años, los científicos descubrieron un sabor que existe en nuestra lengua, y que hace que muchos productos nos gusten aunque en realidad no sean recomendables. Ese sabor es el Umami (en japonés significa "delicioso" o "profundo") y tiene la habilidad de hacer que la experiencia de comer ciertos alimentos sea increíble.

Este sabor también se conoce como "sabor a almidón", y se concentra sobre todo en los alimentos que tienen muchos azúcares complejos o carbohidratos (pasta, pan, arroz, etc). Un estudio de la Universidad Estatal de Oregon, constató esto que estamos comentando, ya que nuestras papilas gustativas son capaces de reconocer ese sabor.

Existen componentes químicos que se añaden a los alimentos, que hacen que se despierten nuestros más profundos instintos y nos inviten a comer más (seguro que te ha pasado con las patatas de sabores u otro tipo de snacks) y que además no nos dan sensación de estar llenos. La comida se puede manipular de formas inteligentes para que esta sea adictiva y sea muy difícil dejar de comerla. Y esto se puede lograr realizando unas simples mezclas con las proporciones adecuadas de azúcar, sal y grasa. ¿A que no te hace mucha gracia esto? Bueno seguro que seguirás comiendo allá donde vayas productos que tengan, esto y seguirás comiéndolo (todos somos humanos y pecamos de vez en cuando).

¿Por qué congelar los alimentos?

Congelando los alimentos, aumentamos la vida útil de los mismos y se asegura su calidad microbiológica, sin apenas alterar otras cualidades. De hecho, algunos especialistas en nutrición dicen que los productos congelados, en la mayoría de las ocasiones, pueden contener más vitaminas y minerales. El proceso de congelación apenas afecta a su contenido nutricional. Normalmente los alimentos se suelen congelar a -40º, así se pueden mantener las propiedades (sabor, textura, color y olor). 

En definitiva, que los productos que se congelan para vender, no tienen nada que envidiar a las que se venden frescas.